Prepagas analizan aumentos de hasta el 30% para febrero

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El DNU de Milei les permitió a las prepagas recomponer precios y ya aplicaron subas. Para el segundo mes del año va a haber nuevos ajustes

Las empresas de medicina prepagas conversan en estos momentos cuál va a ser el porcentaje de aumento que aplicarán a sus cuotas mensuales a partir de febrero, luego de concretar un salto del orden del 40% en en enero. Ejecutivos del sector dijeron que la cifra está en discusión y una definición todavía está lejos, pero confirmaron que habrá un nuevo ajuste el mes que viene.

Representantes de dos de las prepagas más importantes en cuanto a cantidad de afiliados dijeron a este medio, en estricto off the record, que la pauta que se conversa va del 25% al 30%, un nuevo golpe a los bolsillos tras la suba de último momento que decidió el sector a fines del mes pasado, poco después de la publicación del DNU 70 de 2023 que desreguló diversos ámbitos de la vida económica del país.

La pauta de entre 25% y 30% coincide con el anuncio que hizo una de las empresas de medicina prepaga que subió en torno a 40% las cuotas de sus afiliados en enero. Se trata de Sancor Salud, que fue la única que en la comunicación electrónica que hizo a sus afiliados en diciembre adelantó la suba de febrero.

“En consecuencia, con dicha norma legal, le informamos que la Comisión Directiva de Asociados dispuso ratificar el incremento del 6.26% para el mes de enero de 2024 que ya le informamos mediante nota de fecha 30/11/2023 y que le será facturado en dicho mes; adicionándose a dicho porcentaje el 35.60% para el mismo periodo, aunque este último le será facturado en el mes de febrero de 2024″, había dado a conocer la firma a sus afiliados en diciembre.

“Asimismo le informamos que en la facturación del mes de febrero se ha decidido otro incremento de hasta el 29,5% que será adicionado a los importes de cuota que hubiesen correspondido para el mes de enero de 2024″, había agregado en su momento.

Los jugadores del mercado de salud aclararon a Infobae que las charlas entre cámaras y empresas todavía son preliminares. Y que, a diferencia de la manera en que se manejaron tras la publicación del DNU de Javier Milei, puede haber diferencias más grandes en la forma en que sube cada empresa sus cuotas.

Pero también admiten que habrá un aumento pase lo que pase. Los motivos son varios, pero hay uno que se destaca. Y esa es la presión de los sanatorios que en noviembre negociaron con sus trabajadores un aumento de sueldos completamente descalzado respecto al ritmo de avance de las tarifas que cobran. En ese momento, pudieron aceptar el acuerdo salarial porque el Gobierno anterior intervino y subsidió, con fondos propios, parte de esa suba. Pero con el cambio de Gobierno no hay plata: el subsidio no va a estar disponible para el pago de los salarios del sector de acá en más.

La presión de los sanatorios, que dependen de los pagos que les hacen los financiadores del sistema -prepagas y obras sociales- para tener recursos suficientes con los que pagar salarios va a pesar, explicaron.

“Como mínimo, va a haber que aumentar en línea con la inflación de enero”, admitieron a este medio desde una de las cámaras.

La emergencia sanitaria oficializada por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70 de 2023, en el que el Gobierno desregula diversos sectores de la economía, permitió al sector lanzarse a recomponer precios en forma inmediata luego de meses de congelamiento.

En reuniones individuales de algunas empresas con el jefe de gabinete Nicolás Posse poco después de la publicación del DNU, según contaron a este medio personas con conocimiento de los encuentros, los funcionarios hablaron de libertad absoluta: solamente se pidió prudencia con los aumentos para no trasladar en un solo mes el acumulado de atrasos de varios años.

De esa manera, pidieron a los empresarios escalonar las subas “en dos o tres meses” ya que al no estar planeados anuncios de aumentos de salario el golpe al bolsillo va a ser importante.

En el sector empezaron de inmediato a aplicar las subas, pese a que calculan que va a haber una importante pérdida de clientes. Si los ingresos de sus afiliados no mejoran, tal como prevé el Gobierno, muchos no van a poder enfrentar los costos y deberán recurrir al sistema público de salud.

m1

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