Retenciones: suba al complejo soja reduciría ingreso de divisas por u$s2.000 millones

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Desde el sector destacan que crecería la primarización en las exportaciones y a su vez los productores dejarían de percibir por precio unos u$s400 millones.

Uno de los puntos de debate en el marco de la ley ómnibus que el Gobierno envió al Congreso se da en torno a la suba de retenciones. Puntualmente, a las referidas al sector agropecuario. Es que en uno de los artículos se establece el incremento en la alícuota para todos los subproductos de soja, lo que podría incrementar la primarización en las exportaciones.

En concreto, el proyecto de ley busca elevar al 33% la alícuota del derecho de exportación para todos los subproductos de soja, que actualmente tributan 31%. De esta manera se unificarían los DEX con el poroto sin procesar que hoy tributa 33%. También prevé llevar al 15% las retenciones para el trigo y maíz, que en la actualidad están gravadas con un 12%.

Desde el sector expresaron su rechazo a esta medida. “La pérdida en el diferencial de retenciones afecta a uno de los sectores más competitivos de la Argentina, la agroindustria procesadora de soja, y vuelve a colocar a nuestro país como benefactor de la exportación de commodities agrícolas (primarización de las exportaciones) en lugar de promover las exportaciones con mayor valor agregado”, destacan.

Este no es un dato menor ya que el complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó en 2023, el 51% del total de las exportaciones de la Argentina y 7 de cada 10 dólares netos que ingresaron.

Primarización e ingreso de divisas

En este contexto, se estima que ante una mayor primarización en las exportaciones se reduciría el ingreso de divisas. Desde el sector estiman que “Argentina perderá entre u$s1.700 y u$s2.000 millones de ingresos de divisas al caer los volúmenes de las exportaciones de productos industrializados de la soja y girasol”, a la vez que “el gobierno nacional notará una caída en la recaudación de derechos de exportación del primer sector aportante de ingresos fiscales”.

Por caso, en un contexto marcado por la sequía, en 2023 las exportaciones de aceites y subproductos cayeron en menor medida que los granos: mientras que la retracción de los productos primarios fue del 46%, en los subproductos la merma fue del 29,5%. Incluso, para paliar los impactos de la sequía, la industria tuvo que importar más soja de Paraguay para procesarla.

“El diferencial arancelario del poroto de soja frente a los subproductos, en favor de estos últimos, contribuyó a que se generara el polo de industrialización que tenemos hoy. Quitarlo genera un problema en ese sentido”, explicó a Ámbito Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

“Entiendo que quienes abogan por quitarlo apuntan a que es un diferencial que queda para la industria, pero en realidad de la mano de ese mejor margen la industria le paga mejores valores al productor, por lo que el agricultor también se ve perjudicado”, agregó el especialista.

En este sentido, según estimaciones del sector, de concretarse el incremento de los derechos de exportación para los productos de la molienda, los productores verán reducidos sus ingresos en el orden de los u$s400 millones anuales.

Un dato a tener en cuenta es que con previsiones de un mejor clima, se estima una producción mayor para este año. “El año pasado se trabajó a un nivel promedio de uso de capacidad instalada que fue mínimo histórico: un 35%. Normalmente estamos en torno a un 60% y este año deberíamos estar en niveles más normales”, remarcó Romano.

Retenciones: el pedido del agro a diputados

En el contexto del debate de la Ley Ómnibus, desde la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) enviaron a los diputados un comunicado en el que cuestionan sobre todo el artículo 202 del proyecto de Ley, que incrementa los derechos de exportación del 31% al 33% para los productos industrializados de la soja, “que son la principal fuente de ingresos de divisas del país”.

“El Gobierno espera erróneamente incrementar sus ingresos fiscales, pero desconoce que la suba de impuestos provocará una menor molienda de soja, con la consecuente reducción de las exportaciones de los bienes industrializados. Esta situación, generará una caída en el ingreso de divisas y por lo tanto de los ingresos fiscales”, señala el texto.

Y resalta que “esta medida promoverá una primarización de las ventas al exterior, al generar beneficios a empresas que no procesan en Argentina y venden el poroto de soja a un único comprador mundial que es China”. “Con el agravante que el país asiático prefiere la calidad de la soja brasilera por su nivel más alto de proteína y, por lo tanto, redundara en la baja del precio de la soja argentina”, detalló el texto.

“Argentina perderá mercados de mayor valor agregado frente a sus competidores (Brasil y Estados Unidos) y se promoverá las inversiones en países que hoy son destino de nuestras exportaciones, para que ellos mismos procesen la soja en vez de hacerlo en el nuestro”, subrayó el texto.

 

AMBITO

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