Escuela Independencia: un año de promesas, tres lugares para estudiar y ahora chicos sin comedor

La obra se anunció, la licitación se abrió, las fechas pasaron y la escuela sigue sin edificio. Ahora, además, más de 70 chicos quedaron sin comedor. ¿Hasta cuándo?
La Escuela N.º 1 “Independencia” de Diamante atraviesa una situación que ya dejó de ser transitoria. Hace aproximadamente un año que la institución no puede funcionar en su edificio y su comunidad educativa fue distribuida entre la Parroquia de Diamante, el anexo del Colegio Santa María y la subsede de UADER.
La reconstrucción parecía tener un camino definido. El 10 de febrero se realizó la apertura de las ofertas de la licitación y desde el Gobierno provincial se anunció una inversión millonaria, incluso señalando a la Independencia entre las instituciones que comenzarían sus trabajos durante 2026.
Se habló de marzo. Después de abril. Hoy estamos en agosto y los trabajos todavía no comenzaron.
Desde Infraestructura de la Provincia aseguran que la obra se iniciará próximamente, aunque todavía no se conoce públicamente qué empresa resultó adjudicataria ni existe una fecha concreta de inicio que permita a las familias saber cuándo podrán volver a tener su escuela.
Un problema que viene de lejos
El deterioro del edificio no apareció de un día para otro. Las aulas llevan alrededor de dos años atravesando distintos problemas y, hace aproximadamente un año y medio, una docente sufrió una caída luego de que se generara un pozo dentro de un aula.
La situación obligó a buscar espacios alternativos para garantizar la continuidad de las clases. Pero una solución provisoria que se extiende durante meses termina convirtiéndose en otro problema.
Hoy la escuela funciona repartida en tres lugares y la comunidad educativa continúa esperando que se concrete la recuperación de su edificio.
El otro golpe: el comedor
A esta situación se suma ahora un reclamo que toca directamente a las familias.
Antes del cierre de la escuela, más de 200 alumnos concurrían al comedor. Con el traslado del servicio al Centro San Roque, la distancia comenzó a dificultar la asistencia y muchos chicos dejaron de concurrir.
Finalmente, hace aproximadamente 30 días, el comedor fue cerrado.
Actualmente, más de 70 alumnos quedaron sin el servicio alimentario.
Y aquí aparecen nuevas preguntas para las autoridades.
¿Qué alternativa se evaluó antes de cerrar el comedor? ¿La Coordinación de Comedores tuvo en cuenta que los alumnos ya se encontraban distribuidos en distintos puntos de la ciudad? ¿Cómo se garantizará ahora la alimentación de esos chicos?
Son respuestas que la comunidad educativa necesita y que deberían ser brindadas por la Coordinación de Comedores y por la Dirección Departamental de Escuelas, a cargo de Marta Müller.
Entre anuncios y respuestas
El Gobierno provincial presentó la reconstrucción como una obra importante y anunció una inversión millonaria. Pero una comunidad educativa no puede organizar su vida alrededor de anuncios.
Necesita saber cuándo empiezan los trabajos.
Necesita conocer quién ejecutará la obra.
Necesita saber cuándo podrá volver a su edificio.
Y necesita tener garantizado el comedor mientras todo eso ocurre.
Después de un año, las familias ya no esperan solamente buenas noticias: esperan certezas.
Porque marzo quedó atrás. Abril también. Ya transcurrió buena parte del año y la situación continúa prácticamente en el mismo punto.
Mientras tanto, docentes y alumnos siguen haciendo funcionar la escuela donde pueden.
Una respuesta que ya no puede demorarse
La Escuela Independencia necesita que la Provincia explique con claridad qué pasó con la licitación, cuál es el estado de la adjudicación y cuándo comenzará efectivamente la reconstrucción.
También necesita que las autoridades educativas expliquen qué sucederá con el comedor y cómo se garantizará la alimentación de los alumnos que quedaron sin ese servicio.
No alcanza con decir que todo está encaminado.
Cuando una comunidad espera durante un año, las palabras empiezan a perder valor y los hechos pasan a ser la única respuesta posible.
La escuela necesita volver a tener su edificio.
Los chicos necesitan volver a tener su comedor.
Y las familias necesitan dejar de escuchar que la solución llegará “próximamente”.
Ya esperaron demasiado.