Dolor en la cultura entrerriana: falleció Rubén Cuestas, emblema de la música litoraleña

El reconocido músico diamantino Rubén Cuestas falleció este domingo a los 84 años. Junto a su hermano Néstor Cuestas, integró el histórico dúo Los Hermanos Cuestas, que llevó la música entrerriana a los principales escenarios del país y convirtió el canto de los pájaros en un sello inconfundible de su obra.
Conocido como “el amigo de los pájaros”, Rubén desarrolló desde muy pequeño una extraordinaria habilidad para imitar el canto de las aves entrerrianas, un talento que pasó a ser una de las características más reconocidas del dúo y un símbolo de la identidad cultural de Entre Ríos.
Nacido en Diamante, mostró desde niño una profunda vocación por la música. Durante su adolescencia, junto a Néstor, integró el coro de la Asociación Verdiana y el Coro de Cámara de la ciudad. Más tarde formaron el dúo Los Baqueanos, con el que comenzaron a recorrer los escenarios entrerrianos.
Mientras estudiaba en una escuela de Artes Visuales conoció al maestro Linares Cardozo, quien se convirtió en una influencia decisiva en la formación artística de ambos hermanos.
En 1964 participaron por primera vez en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde recibieron una mención especial. Tres años después llegaron a Buenos Aires con apenas un bombo y una guitarra, iniciando una destacada carrera artística en radio, teatro, cine y televisión.
La consagración definitiva llegó el 23 de enero de 1972, cuando, ya como Los Hermanos Cuestas, emocionaron al público de la Plaza Próspero Molina de Cosquín y recibieron una ovación que marcó un antes y un después en la historia del folclore entrerriano.
A lo largo de su trayectoria también participaron en las películas Los gauchos judíos y Mire qué lindo mi país paisano, además de interpretar y difundir obras de grandes autores como Linares Cardozo, Víctor Velázquez, Jorge Méndez, Santos Tala, Juan Carlos Mondragón y Carlos Santamaría.
Tras el fallecimiento de Néstor, ocurrido en septiembre de 2020, Rubén continuó siendo un referente de la cultura entrerriana. Su legado permanecerá vivo en cada chamarrita, en cada escenario y en el inconfundible canto de los pájaros que supo transformar en música, dejando una huella imborrable en la identidad de Entre Ríos.