Abel Antivero docentes entrerrianos en alerta: fuerte malestar por salarios, aportes y la falta de respuestas del Gobierno

En diálogo con Abel Antivero, secretario general de AGMER en Entre Ríos, en una entrevista realizada por BCN 93,5 MHz, se abordó la delicada situación que atraviesa la docencia, marcada por conflictos recientes con el Gobierno provincial, reclamos salariales y cuestionamientos a los aportes.
El dirigente recordó que hace unos 15 días se llevó adelante una reunión con autoridades provinciales, en la que el gremio no estuvo de acuerdo con los planteos presentados, lo que derivó en el retiro de los representantes docentes antes de finalizar el encuentro. No obstante, quedó el compromiso oficial de continuar el diálogo y avanzar en la discusión de la legislación educativa.
En paralelo, crece el rechazo dentro del sector por la política de aportes que deben afrontar los trabajadores de la educación, un tema que genera preocupación y malestar en las bases del sindicato. Esa disconformidad se vio reflejada en la movilización realizada en Paraná, donde docentes de distintos departamentos, incluyendo Uruguay y el centro de la provincia, se manifestaron junto a la conducción gremial.
Uno de los puntos más críticos es el salario. Actualmente, el sueldo docente ronda los 690.000 pesos, una cifra que según remarcan no alcanza para cubrir necesidades básicas y se ubica al límite de la indigencia. A esto se suma el rechazo a los aumentos en negro y no remunerativos, que afectan directamente los aportes y las futuras jubilaciones.
Antivero sostuvo que hoy las bases del gremio están reclamando una recomposición salarial real, el blanqueo de las sumas, la revisión del esquema de aportes y una postura firme en las negociaciones con el Gobierno.
De cara a la reunión prevista para este jueves con los secretarios generales de cada departamento, el dirigente llamó a los docentes —especialmente a los de la costa del Paraná— a mantenerse unidos, participar activamente y seguir expresando la difícil realidad que atraviesan.
El clima en el sector es de creciente tensión, con docentes que reflejan su malestar en cada instancia gremial y esperan definiciones urgentes en un contexto económico cada vez más complejo.