Maximiliano Pullaro es el nuevo gobernador de Santa Fe y el PJ pierde otra provincia

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El radical repitió el resultado de las PASO locales y derrotó el peronismo de Perotti, que cierra la gestión desgastado. La oposición también se quedó con la categoría de Diputados y Senadores.

No hubo sorpresa ni remontada heroica en Santa Fe. El clima de cosa juzgada que se había impregnado tras las PASO de julio se ratificó en las elecciones generales y así el radical Maximiliano Pullaro, del frente Unidos para Cambiar Santa Fe, será el próximo gobernador de la provincia.

La derrota del oficialismo de Omar Perotti es un nuevo golpe para el PJ en el desdoblado calendario electoral de las provincias. Tras retornar al poder en 2019 tras doce años de dominio del Frente Progresista, no logró retener uno de los principales distritos del país; y se suma a la entrega de las llaves a Juntos por el Cambio de otros dominios, como San Juan, San Luis y Chubut.

Al bunker del ganador desplegado en Rosario en el Centro de Convenciones Puerto Norte, aterrizaron tanto de Patricia Bullrich como Horacio Rodríguez Larreta, en una muestra de unidad de Juntos por el Cambio de cara a las elecciones nacionales de octubre. Vale recordar que en las PASO mientras el porteño avaló a Pullaro, finalmente ganador, Bullrich apostó por Carolina Losada. La senadora también se hizo presente en Puerto Norte al igual que Gerardo Morales y Martín Lousteau, cabeza de la corriente Evolución del radicalismo, donde se referencia Pullaro.

Un intento, también, de nacionalizar el triunfo, si bien la experiencia reciente mostró que no hay linealidad: Larreta levantó la mano de Pullaro en julio y en la provincia fue el cuarto candidato presidencial. En ese orden, Javier Milei pintó de violeta Santa Fe en las primarias, y en esta contienda provincial no bendijo postulantes a gobernador. Sí cubrió la candidatura a diputada provincial de Amalia Granata, que finalizaba tercera. Esa categoría, justamente, era una de las grandes intrigas de la elección y también la ganó Unidos para Cambiar Santa Fe, clave para la futura gobernabilidad. También revirtió la histórica mayoría del PJ en el Senado.

“Confiamos en nuestro programa de gobierno, en este frente de 15 partidos. Soy un hombre de trabajo. Santa Fe se tiene que alinear al cambio que tiene que venir también en el orden nacional. Estamos ante importantes desafíos que tenemos enfrente”, expresó Pullaro cerca de las 22, cuando ya estaban casi el 100% de las mesas escrutadas.

“Tomamos el compromiso de esforzarnos, a gobernar bien la provincia de Santa Fe. No la estamos pasando bien, los vecinos las están pasando mal. Hoy cuesta alegrarse en un momento donde los santafesinos están sufriendo. Vamos a trabajar hasta que los problemas se empiecen a resolver”, agregó.

Pullaro, acompañado por Gisela Scaglia como vice, contabilizaba un 58,5%, contra un 30,8% del senador nacional Marcelo Lewandowski, del peronismo aglutinado en el frente Juntos AvancemosCarla Deiana (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) cosechó un 4,2% y Edelvino Bodoira (Viva la Libertad), un 6,5%. Fueron los cuatro candidatos que llegaron a la general de los 13 que participaron de las PASO. Se utilizó el sistema de boleta única impresa y participó un 70% del padrón de unos 2,8 millones de electores, un 8% del padrón nacional.

Aciertos

El primer pleno opositor se había dado con la misma conformación del frente, que dinamitaba en escenario de tercios que había imperado en la provincia desde 2011 con la aparición del cómico Miguel del Sel en las luces electorales. Las voluntades se dividieron en tercios móviles desde entonces: el Frente Progresista (comandado por el socialismo), el PJ y el PRO, que para 2019 mutó a Juntos por el Cambio. Con la unidad entre la UCR, el PRO y el Partido Socialista (será un desafío congeniar miradas al momento de gestionar) se abroquelaron dos de esos tercios con una sumatoria casi lineal que se había reflejado en las PASO, cuando Unidos para Cambiar Santa Fe había logrado un 63% contra 28% del peronismo, resultados casi idénticos a los de las generales.

El segundo le llegó de regalo: los errores no forzados en la vereda de enfrente, con el doble desgaste del PJ como Gobierno nacional y provincial. En el primer caso, pagó caro la marcha errática de la Casa Rosada. En el segundo, la gestión de Perotti -quien no podía ser reelecto porque la Constitución provincial permite un solo periodo- no logró destrabar uno de los ejes de su campaña 2019: bajar la violencia en Rosario, ligada al accionar de grupos narcos. Tampoco logró el mandatario erigirse en líder de los distintos sectores del PJ que lo catapultaron a la gobernación, al tiempo que zigzagueó en su vínculo con Nación, con intentos de crear un peronismo autónomo. Ayer Perotti arriesgó el capital que le quedaba con su candidatura a diputado provincial, y no logró la victoria.

Pullaro, quien fue ministro de Seguridad del socialista Miguel Lifschitz hasta 2019, construyó su discurso de campaña en esa área: prometió más policías en las calles, reforzar la vigilancia de los presos narco incluso con la construcción de cárceles especiales y trabajar en el territorio.

En tanto Lewandowski -llevó como vice a Silvina Frana (ministra de Infraestructura de Perotti)- cumplió parte del objetivo: a sabiendas de que la remontada era imposible, buscó achicar la diferencia para quedar posicionado dentro del peronismo local, o al menos captar los votos de sus rivales de interna. Alcanzó el objetivo de mínima.

“La gente decidió otra cosa, decidieron ponernos en el lugar de opositores, donde ya nos había visualizado en las Paso y hoy lo ratifican y asumiremos ese rol”, señaló el referente del oficialismo desde su bunker. Acompañado por su candidata a vicegobernadora, Silvina Frana, el actual senador nacional dijo: “Dormiremos con la conciencia tranquila porque todo lo que hicimos lo hicimos de cara a la sociedad, expresamos muestras ideas, proyectos y convicciones”.

Hay una renovación dirigencial en la provincia de la cual el PJ no es la excepción. El experiodista ganó un casillero con las PASO en el intento de liderar el partido, cuando más allá de la derrota contra la oposición le ganó a los precandidatos de La Cámpora (Marcos Cleri), de Rossi (Leandro Busatto) y del Evita (Eduardo Toniolli). Restará ver si con menos de 30% en las generales podrá conducir el espacio.

Se quejaban en su entorno de la soledad con que transitó la campaña. Les pareció inexplicable a sus colaboradores hechos como no adherir a la suma fija que había pedido Massa a tan poco de los comicios locales, o cuestiones proselitistas como no tener mayor presencia en el norte provincial, donde Perotti tiene más espalda.

El peronismo obtuvo el peor resultado de su historia en la provincia. Y tiene por delante un camino de reconstrucción.

Legislatura

Si la categoría gobernador estaba prácticamente definida, la atención se centraba en los 50 diputados y los 19 senadores en juego (uno por cada departamento). Y en ambas Cámaras Unidos para Cambiar Santa Fe tendrá dominio en el próximo periodo.

El sistema de boleta única hace que el arrastre desde arriba sea menor. Y Unidos para Cambiar Santa Fe, que llevó a Clara García (socialista, viuda de Miguel Lifschitz, vencedora de la interna de julio) debía competir con Perotti y Granata, que esperaba captar el voto Milei, pero terminó en el tercer lugar.

Por el sistema electoral, quien gana se queda con 28 de las 50 bancas. Por caso, el actual gobernador sufrió en su gestión el domino del socialismo en la Cámara Baja. Ahora, García le dio a Pullaro una victoria que lo alivia. El socialismo queda revitalizado tras la crisis a la que llevó las muertes de Lifschitz y de Hermes Binner. Y Pullaro podrá tener mayoría en Diputados.

En el Senado, de mayoría histórica peronista, Pullaro jugó fuerte en los departamentos que podían torcer la elección, como la capital, Las Colonias, San Cristóbal, Rosario y San Lorenzo.

Hasta el momento Unidos para cambiar logró mantener 7 bancas y suma 5 nuevas sobre 19 senadores provinciales. Un Departamento se define voto a voto.

Intendencias

Las elecciones de ayer también pusieron en juego las intendencias de toda la provincia, donde se destacaban Rosario y la capital provincial. Y en ambos casos se ganaron los oficialismos, congregados en Unidos para Cambiar Santa Fe.

En Rosario, el filtro de las PASO llevó a que quedaran solo dos candidatos en pie, con lo cual fue un balotaje entre el actual intendente Pablo Javkin y Juan Monteverde, del PJ.

La definición fue voto a voto y reciñen con el 90% de las mesas escrutadas se observó una corta distancia que terminó siendo definitiva.

Javkin, uno de los primeros dirigentes del Frente Progresista que buscó lazos con Juntos por el Cambio para conformar el megafrente opositor, terminó con un 51,5%. Mientras que Monteverde finalizó con 48,5%.

“Es una elección histórica, agradezco el acompañamiento para seguir cuatro años más. Hay un afecto y esperanza. Hoy nacen los buenos vientos”, expresó Javkin al empezar a festejar en forma anticipada el resultado electora

En el municipio capitalino, Juan Pablo Poletti (Unidos para Cambiar Santa Fe) había vencido en la interna al actual intendente Emilio Jatón.

Ahora, logró un contundente triunfo contra el peronismo, que propuso a Ignacio Martínez Kerz. Los resultados en la capital estuvieron en línea con las provinciales: Poletti alcanzó un 66%.

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